3. - República i guerra

Volvemos a recuperar la libreta de nuestro anónimo compañero, y en ella podemos leer; "15 de abril de 1931.- Luego de solemnizar la proclamación de la República, instaurada ayer, hoy se declara fiesta nacional. A todos los obreros de esta fábrica se les abona el diario integra, ya destajo se les abonan 8 ¾ horas a razón de su promedio ".Eren momentos de alegría en el país por el advenimiento de la República, pero pronto se pudo constatar que los problemas que había, y de los que ya hemos hablado antes, seguían. Los sindicatos, principalmente la CNT, y su brazo político, la FAI, eran fuertes y actuaban con dureza y la patronal no se quedaba atrás.

La Fabra, como siempre, tenía menos conflictividad que muchas de las otras industrias, tanto textiles como de otros sectores, pero no vivían en un mundo aparte, por lo que de vez en cuando los conflictos del salpicaban.

Retomamos la lectura de aquella libreta, y en varias entradas de noviembre y diciembre de 1933, podemos comprender el clima que se vivía. El lunes 11 de diciembre nos dice "desde hace días se está diciendo que se acerca una huelga general revolucionaria. De hecho los tranvías y autobuses están casi paralizados desde el 18 del pasado mes ...", y continuando expresando sus temores y haciéndonos saber qué sectores están parando, hasta que nos dice "... el turno de la mañana de Preparar y retorcido ha trabajado, pero el segundo turno ha salido a las 6, en lugar de las 10 de la noche , por orden de la Dirección, ya que hay pánico de que suceda algo grave, como en casi toda la nación se ha intentado una huelga general revolucionaria, con éxito en varios lugares y con un crecido número de víctimas. "

El negocio de la Fabra sigue funcionando bien, pero hay multitud de obstáculos, por decirlo de alguna manera, que hacen que la producción y las ventas no sean demasiado fluidas. Como hechos destacados y trágicos, podemos recordar, en Cataluña los hechos del 6 de octubre de 1934 en Barcelona, ​​cuando en Lluis Companys proclamó desde el balcón de la Generalidad el Estado Catalán dentro de la República Federal Española y las consecuencias que reportar. Y en España, el mismo octubre la revuelta de Asturias, apaciguada a sangre y fuego por Franco y sus tropas. No, cierto que no eran buenos momentos para vender demasiado hilo.

Así llegamos al verano de 1936 y volvemos a coger la libreta, en la que podemos leer;

"20 de julio de 1936.- Debido a que ayer, domingo, tanto en España como Marruecos, hubo una sublevación de parte del ejército acompañado de elementos facciosos, en la mayoría de pueblos de España se ha declarado la huelga general revolucionaria. en la fábrica no se trabaja, pues en Cataluña está todo parado, incluidos los trenes ".

Había comenzado la Guerra Civil Española y en Barcelona el 19 de julio se detuvo el golpe. Mucha gente asaltó el Cuartel de Artillería de San Andrés de Palomar y llevarse las armas. La mayoría de los asaltantes eran de la CNT, y entre ellos había Andreu Capdevila y Puig, de quien ahora hablaremos.

Andreu Capdevila fue un tintorero y un anarcosindicalista. Nacido en Cardedeu en 1894, pronto se trasladó a San Andrés y ya con 13 años compaginaba su tarea de tintorero en la Fabra con la de sindicalista en la CNT. Con 20 años ya tenía cargo al sindicato y era considerado un duro por los patrones, ya que lo era y mucho en las reivindicaciones sociales.

El estallido de la guerra afectó a la Fabra, como en el resto de las industrias catalanas, pero varios factores hicieron que el impacto a la Compañía se relativizas.

En agosto de 1936, uno de los directores de la empresa, Joan Fabra de Sentmenat, hijo de Fernando Fabra, murió asesinado en la carretera de la Arrabassada, supuestamente a manos de un pelotón de milicianos de la FAI. La familia Fabra marcha hacia Sevilla, en zona nacional, donde tenían uno de los almacenes y donde con máquinas que envió la Coats, desde Glasgow, montaron una pequeña fábrica para entubar hilo. Trabajaban unas 60 mujeres. En septiembre del 36 el último directivo inglés, marchó rumbo a Sevilla.

Diversas imagenes del Almacen de Sevilla - Años 30

Mientras tanto, en Cataluña, Andreu Capdevila había sido nombrado presidente delegado en el Consejo de Economía de Cataluña y como tal fue el encargado de elaborar el Decreto de colectivizaciones y del control obrero. El 16 de marzo de 1937 es nombrado Consejero de Economía de la Generalitat Republicana, pero su cargo fue efímero ya que fue destituido el 5 de abril y llamado representante de la CNT dentro del Gobierno autonómico.

Por este decreto de colectivizaciones, de octubre de 1936 y que obligaba a que todas aquellas empresas qué el pasado 30 de junio tuvieran más de 100 trabajadores fueran colectivizadas, la Fabra como todas las grandes factorías de San Andrés, la Hispano Suiza, La Maquinista, etc ..., pasó a manos de los obreros.

Tanto los edificios como la maquinaria no ser dañados y seguramente detrás hay hubo la mano de Andreu Capdevila y su influencia en la CNT.

Para terminar de hablar del personaje lo haré a través de las palabras del historiador andresense Pau Vinyes, de quien pico mucho de sus fuentes. Dice qué;

"En las memorias de Josep Benet se describe Andreu Capdevila de la manera siguiente:" Uno de los clientes habituales de la tienda de mis tíos (situada en la calle Gran de Sant Andreu justo al lado de la entrada principal de la Fabra i Coats) era Andreu Capdevila, un obrero que trabajaba en Ca l'Alsina (Fabra i Coats) y que era un importante y respetado dirigente sindical, cenetista, de la barriada. Soltero, cada día desayunaba en la tienda, desde hacía años. Después del 19 de julio, continuó viniendo hasta que, casado, se trasladó a vivir en el centro de Barcelona. A mí me gustaba y, por tanto, hacía lo posible para servirle el desayuno. Unos días después de que yo hubiera vuelto del Pla de Manlleu, me preguntó donde había ido de vacaciones durante los días que había estado fuera. Le expliqué brevemente mi pequeña aventura (huyendo y ayudando religiosos de la persecución cenetista). Me escuchó muy serio y me dijo: 'Chico, me sabe muy mal lo que te ha pasado'. Yo que le tenía mucha confianza, me atreví a preguntarle: 'y aquí, ¿qué pasará?'. Me contestó: 'Si las cosas siguen como ahora, perderemos la guerra'. Me impresionaron mucho estas sus palabras. Más adelante, durante el curso de la guerra, admiré su lucidez y agradecer la confianza que me había demostrado manifestar, a aquel joven de dieciséis años, que era yo, su opinión. "..." Capdevila era el prototipo del clásico anarquista puritano: no fumaba, no bebía, no podía soportar el hablar mal. Amaba la lectura y se esforzaba para escribir correctamente. Al ser designado consejero de Economía, desde el primer día renunció al coche oficial y al escolta. "

Finalizada la guerra se exilió en Francia, donde siguió luchando por las libertades, colaboró ​​en diversas publicaciones, haciendo labor de orador en comferències, escribió un libro y sus memorias. Durante los primeros años de la transición democrática pudo volver a pisar Cataluña. Murió en Rennes, en la Bretaña francesa, donde residía, en 1987, pero a buen seguro que siempre llevó en el corazón Sant Andreu de Palomar.

Volviendo a la Fabra y en la guerra, debemos decir que los años 1937 y 1938 la producción comenzó a disminuir ya que empezaron problemas de abastecimiento de materias primas, así como cortes de suministro eléctrico y la movilización de muchos trabajadores por la guerra.

A pesar de los bombardeos sistemáticos que sufrieron las industrias catalanas y las muchas bombas que cayeron en San Andrés, la Fabra nunca estuvo bombardeada. Suerte ?. El hecho de que todo lo que duró la guerra ondeó allí la bandera británica ?. El hecho de que la familia Fabra producía hilo en Sevilla por el bando nacional ?. No lo sabemos ni lo sabremos pero esta, afortunadamente, fue la realidad

Dentro de las curiosidades podemos añadir que en una entrevista realizada hace unos días por el que escribe en el Isidro Marimón, este me contaba que, en el espacio que hoy llamamos Edificio A, o sea, lo que va paralelo a la calle Sant Adrià, desde el antiguo cuartel de bomberos y adosado al muro exterior, algunos obreros, entre ellos su padre, hicieron una doble pared para ocultar una serie de muebles propiedad de algunos directivos y que recuperaron terminada la guerra.

También hay gente que dice que ocasionalmente los túneles de servicio de la Fabra sirvieron de escondite durante los bombardeos.

Una vez terminada la guerra los Fabra y todos sus directivos volvieron ya pesar de la falta de algodón y piezas y accesorios para la maquinaria la recuperación fue muy rápida, a tal punto que en 1940 la empresa renunció voluntariamente a las ayudas que el nuevo Estado concedía a las empresas con dificultades financieras. En aquellos momentos ya se habían incorporado a la Dirección una nueva generación de los Fabra, D. Camilo Fabra de Monteys, Marqués de Masnou y su hermano Alfonso. Por cierto ese año del exilio, en 1936 y en Sevilla, había nacido un hijo de D. Alfonso, José Vicente Fabra Muntadas, que con los años se convertiría en el último Fabra, Director de la empresa.

Pero antes de eso pasaron muchas cosas, como, por ejemplo, que recién terminada la Guerra Civil Española estalló la II Guerra Mundial.

Madejas de diversos tipos de algodón, para bordar, Años 30


"La linda aldeana", era un  hilo de coser de alta calidad, usaddo en  modisteria. Años 30

Hilo para coser, de alta calidad. El "Extra Glacé" se hacia servir incluso para coser zapatos. Años 30


La revista "Ideas" era hecha en  la Fabra i queria mostrar una imagen de la mujer moderna, que sigue la moda i practica deportes, poco usual para la época. No  duró mucho debido al estallido de la guerra. 

Bobinas y madejas de Perlé, para labores de ganchillo. Años 30