ANA MARIA MORAL

Motivada por las noticias constantes que se hacen en relación a Can Fabra me han venido al pensamiento recuerdos y vivencias que forman parte de mi vida y posiblemente de muchas personas que actualmente somos abuelas y a la vez de barrio e Sant Andreu.

Recuerdo que por los años 1950 aproximadamente, yo soy nacida el 41, mi madre trabajaba en Ca l'Alsina, era época muy mala, llena de privaciones, aunque yo la recuerdo feliz, ya que en casa siempre había un plato caliente, aunque capricho ni uno, ni medio, pero afortunadamente iba a la cama con el estómago caliente, pero no el cuerpo, pues de aquel tiempo lo peor que recuerdo se la escarcha a lado de las aceras, el frío, ropas que abrigaban poco, casas frías, restricciones de electricidad, etc. Pues bien, uno de los recuerdos que me lleva a Can Fabra es el sonido de la sirena que anunciaba la entrada de todos los trabajadores y trabajadoras a las seis de la mañana.

Muchas de las mujeres de los barrios del Verdum, la Prosperidad, los Cuarenta metros, etc., pasaban por nuestra calle, todas eran mujeres, muchas con niños pequeños que llevaban en la Casa Cuna. Aquello era el inicio de un nuevo día.

Mas tarde volvía a sonar la sirena, sino recuerdo mal a las 9 de la mañana, en aquella ocasión salían todas las mujeres de la fábrica, muchas de ellas con el bocadillo en las manos, comprando por el mercado, en aquella época vivo y alegre . Las vendedoras las atendían pasándolas por delante de todos, era una norma que se había convertido en ley.

Siempre recordaré aquella bata azul que llevaba mi madre, con el anagrama a la izquierda de "H.F.C."

Ana Maria Moral

Enero  2012